Lula

Julio 13, 2009 at 7:48 pm (Uncategorized)

Ya tenia rato queriendo escribir alguna historia, algo corto… porque pues siento que tengo que contar las cosas que siento, por mas malas o mediocres que sean. Y bueno solo necesitaba un empujoncito, el maestro de imagen y Sonido me empujo y aqui esta la primera (de las que espero sean muchas) de mis historias cortas.

Se Titula “Lula”

Es un poco larga así que la pondré en partes

Esta es la primera parte

Lula era una joven menuda de ojos negros, trabajaba en le café de la esquina, parecía ser bastante tímida, sus vecinos e incluso su jefe en el café sabían poco de ella. Lula tenia la misma rutina todas las noches; a las 11:00 p.m. que el café cerraba ella limpiaba todas las mesas con el mismo trapo viejo y amarillento que guardaban en el cuarto de limpieza, después barría dentro y en la acera afuera del café, al terminar acomodaba todo, tomaba su gran abrigo morado y la bufanda llena de colores que tenia desde su cumpleaños numero 16. Caminaba hasta su pequeño apartamento que solo quedaba a dos cuadras del café. Llegaba a su casa con el olor de los granos de café que molía en la nariz y en todo su cuerpo. Se bañaba, cenaba y se dormía, pero Lula era diferente a todas las chicas que andaban por ahí, Lula era como era porque cada noche soñaba con el mañana, con el futuro, todo se venia a su mente claramente en sus sueños, las personas lo que sucedería, todo. Dejo de leer periódicos y ver noticias para nunca soñar con alguna tragedia, porque sabía que nunca haría nada y simplemente se sentiría responsable por las vidas de otros. Esa noche se despertó de golpe, el reloj marcaba las 2:42 a.m. empapada en sudor y con una expresión en su cara que ni ella misma podría haber reconocido si se hubiera visto en el espejo. Tomo su libreta de la mesa de noche y escribió:

Lunes, 14 de diciembre, de este año. Por la noche pero no se a que hora exactamente.

Caerá desde un tercer o cuarto piso y morirá.

Termino de escribir dejo el cuaderno en la mesa y con una gran sonrisa volvió a dormir.

Tenia mucho que no soñaba algo tan interesante desde aquella ves que soñó la terrible muerte del amado gato de la Señora Papennet, aplastado bajo las llantas del coche del señor Pardon por “accidente”, el gato era hermoso aunque Lula siempre había odiado a los felinos.

Ese día estuvo distraída, derramo el café tres veces y el Señor Daboin le grito por eso. Lula lo ignoro y siguió con su trabajo hasta las 11:00 p.m. que era hora de cerrar. Después de su rutina nocturna sintió algo raro y decidió arriesgarse un poco, tomo una ruta diferente a casa, una que sabia que la haría tardar 5 o 6 minutos mas en llegar pero se sentía aventurera, porque para Lula, siempre tan cuidadosa, desviarse de esa forma era una aventura…

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